Este taller invita a los catequistas a profundizar en su relación con el Espíritu Santo como guía y fuente de toda misión evangelizadora. Reflexionaremos sobre la importancia de invocarlo diariamente, reconociendo que Él permanece entre nosotros, fortalece nuestra fe e ilumina nuestro servicio. También meditaremos sobre cómo está nuestra vida de oración y de qué manera permitimos que el Espíritu Santo transforme nuestro corazón. Finalmente, compartiremos herramientas prácticas para enseñar a niños, jóvenes y adultos a orar con el Espíritu Santo, ayudándolos a descubrir su presencia, escuchar su voz y dejarse conducir por Él en su vida cotidiana. Porque un catequista que ora con el Espíritu Santo es un verdadero discípulo que inspira a otros a encontrarse con Cristo.